¿Qué pasa punkis? Hoy os traemos el segundo artículo de nuestra nueva sección “Inspopunk” recién salido del horno. Esta vez vamos a hablar de “Poems From Ramayana”, el primer single del EP de 2016 “Vimana” de Emelvi, un productor español de hip hop underground en activo desde la década del 2000 que ha colaborado con artistas como C. Tangana.
Este proyecto realizado por el colectivo BRBR y dirigido por Nacho A. Villar se hizo con el premio FILMIN del Festival Cara B de Barcelona al mejor clip del año. Lo más interesante es que se trata de una producción de ciencia ficción de bajo coste hecha entre un grupo de amigos a lo “guerrilla”, lo cual aumenta su valía al demostrar que si hay talento y esfuerzo detrás de cámara se pueden conseguir cosas muy potentes independientemente del presupuesto (aunque no nos las vamos a dar de humildes, el dinero siempre aporta).
BRBR es un colectivo cinematográfico con sede en Madrid y Londres que irrumpió en la escena de los videoclips de música urbana en 2014 con una visión cinematográfica y artística innovadora. Actualmente, BRBR ha sido reconocido como uno de los talentos europeos más prometedores. Han sido galardonados con hasta 7 Cannes Lions en los últimos tres años y han sido incluidos en la prestigiosa lista Saatchi & Saatchi New Creators Showcase.
La idea del videoclip nace de una historia de la mitología hindú. Concretamente se trata de una interpretación libre de un texto antiguo de un rey hindú que es desterrado de su reino y vuelve, tras años de exilio, para ver qué queda de él. De esta forma, Nacho mezcla la realidad con la ciencia ficción y nos presenta un futuro incierto sorprendente a ojos del espectador.

El vídeo se ajusta a la perfección al ritmo del tema cuidando la estética visual, destacando por la elección de localizaciones. Un ejemplo de ello es el edificio mirador de MVRDV gracias a su arquitectura colorida y futurista, que a muchos ahora les podría recordar a «El Juego del Calamar». Por otro lado, hay otros espacios, como los radares, en los que se muestra el paso del hombre por el paisaje natural y la huella que ha dejado en él. De esta forma consiguen que la imagen esté a la altura de la canción funcionando como un acompañamiento, como un maridaje fotográfico.
En cuanto al color, cabe destacar que los exteriores se caracterizan por una paleta prácticamente monocromática, con tonos grises y fríos que acompaña muy bien a esa atmósfera austera y decadente que se pretende transmitir. Esto hace que cualquier otro elemento de arte, vestuario o espacios con un color distinto estén totalmente separados, destacando por sí mismos. Esto sobresale en el edificio, que funciona a la perfección como elemento disruptor en la historia. Se consigue así un ejemplo perfecto de lo eficiente que puede llegar a ser trabajar el color tanto en rodaje como en postproducción para poder combinar ambos y obtener grandes resultados.

Otro aspecto a señalar del videoclip es la simetría y frontalidad de los planos, algo de lo que Kubrick sin duda estaría satisfecho. Tanto es así que parece que los planos sean una sucesión de cuadros en movimiento los cuales puedes observar con detenimiento para dotarlos de significado propio.
Y con esto ya estaría todo! Esperamos que si no lo conociais os haya gustado tanto como a nosotros y os sirva como ejemplo de que se pueden hacer cosas muy chulas con pocos recursos. Lo importante son las ganas!! Si tenéis alguna recomendación para nuestros artículos #inspopunk estaremos encantados de escucharos!