CONTRADICCIONES DEL S. XXI: EL TRABAJO SIN REMUNERAR

¿»TRABAJO», «NO» Y «REMUNERADO» EN LA MISMA FRASE?

Este artículo es un tanto especial dentro de los habituales de Gradepunk, pero creemos que es importante hablar sobre ello y arrojar luz para aquellas personas que están empezando (o ya llevan un tiempo) en la industria y no saben cuándo ni cómo dar el salto de trabajar gratis para coger experiencia a empezar a cobrar.

A pesar de ser un artículo de opinión – cercano a una reflexión -, lo vamos a tratar de la manera más objetiva posible. A diferencia de otros artículos, esta vez no nos vamos a centrar en los coloristas, ya que se puede trasladar a todos los puestos de trabajo que hay a lo largo de una producción audiovisual. Incluso fuera del audiovisual, más de una persona se sentirá identificada.

LOS MIL Y UNA FORMAS DE TRABAJAR SIN REMUNERACIÓN

Se suele decir que quienes nos dedicamos a este trabajo lo hacemos por vocación… y realmente, no podemos estar más de acuerdo, ¡amamos nuestro trabajo! Pero… ¿qué mejor que sacar partido a tu hobbie para vivir de ello?

Queramos o no, hemos de admitir que en el ámbito audiovisual está muy interiorizado los trabajos sin remunerar, algo que no ocurre en otros sectores. No vamos a analizar el porqué, ya que eso daría para páginas y páginas, pero por una especie de convención social y/o profesional, hemos llegado a pensar que es indispensable trabajar sin remunerar para – como se suele decir – “meter la cabeza”. Pero… ¿es esto cierto? ¿podríamos cambiar esto?

Hay muchísimas variables que influyen en esta incógnita… pero creo que hay dos factores claves a la hora de valorar la licitud – por llamarlo de alguna manera – de un trabajo sin remunerar: ¿Acabas de terminar de formarte y está buscando trabajo? O en cambio ¿ya tienes cierta experiencia, pero, por diversos motivos te siguen cayendo ofertas de proyectos sin remunerar?

«HE TERMINADO MI FORMACIÓN… ¡EMPIEZAN LOS JUEGOS DEL HAMBRE!»

Me parece perfecto que, alguien que acaba de terminar de estudiar busque proyectos para aprender… pero me parece mucho mejor que los cree él mismo. Paremos en este punto a hacernos una pregunta importante: ¿quién se beneficiará del proyecto?

TRABAJA SIN REMUNERAR, CONTRADICCIONES DEL S. XXI: EL TRABAJO SIN REMUNERAR
Creo que cuando se está empezando y se trabaja gratuitamente, se debe centrar el esfuerzo en el beneficio que te aporta el proyecto tanto a ti como al resto de equipo. Para ello es importante que seas tú quién busca el proyecto, no el proyecto el que te busca a ti. Así tú siempre ganas y, evidentemente, el proyecto gana. De otra manera… puede que ganes tú, o puede que únicamente el proyecto (y quién haya detrás) se esté beneficiando de tu trabajo.

Otro caso, tan habitual como cuestionable, sería trabajar de forma gratuita para una empresa – ya sea en forma de becario, de colaborador, o como lo quieras llamar -. ¿No crees que si estás aportando algún beneficio a una empresa este debe ser recompensado? Un caso distinto sería que estés dentro de una empresa formándote con un profesional a tu lado que te guía y gasta parte de su jornada contigo. 

Como decíamos, hay muchísimas variables que influyen en la licitud de un trabajo sin remunerar. Lo único que repito, y repetiré hasta mi último aliento es: Antepone siempre tu propio beneficio. Esto no es egoísmo ya que un trabajo es un intercambio – o transacción -, por lo que las dos partes han de ganar, no solo una.

«TENGO AÑOS DE EXPERIENCIA Y NO PARAN DE LLOVERME OFERTAS DE TRABAJOS SIN REMUNERAR»

Cuando hablamos de una persona con experiencia profesional y lo mezclamos con trabajo sin remunerar, nos adentramos en arenas movedizas… así que intentaré hablar de ello sin ahogarme en el lodo.

A veces se puede dar el contradictorio caso de: “Me han ofrecido un proyecto sin remunerar, como ahora mismo no tengo otra cosa… mejor hacerlo que estar parado”. Pues sí, tienes razón, siempre es mejor hacer ALGO que recorrerte Netflix de arriba a abajo – sin entrar a valorar el catálogo de Netflix, ya que había prometido ser objetivo -.

También te lo puedes plantear de la siguiente manera: “Como ahora mismo no tengo otra cosa… mejor voy a desarrollar aquella idea que escribí en una servilleta hace dos años”. O bien: “Como ahora mismo no tengo otra cosa… voy a invertir este tiempo en buscar la forma de ascender y optar a mejores trabajos”. Al fin y al cabo la pregunta siempre será la misma: ¿quién se beneficiará del proyecto?

TRABAJAR GRATIS EN FUNCIÓN DEL PROYECTO

¿Te ofrecen un proyecto personal y artístico sin ánimo de lucro? Si te gusta, adelante con ello. No hay nada más satisfactorio para los que nos dedicamos a esto que “hacer arte”, de hecho es aconsejable hacerlo… date el gustazo de trabajar “sin clientes” para hacer lo que realmente te gusta. Si a los grandes directores les capan sus ideas – si no, no existiría el Director’s Cut -, a nosotros más aún.  Así que… desata tu creatividad, aprovecha y disfruta.

En otros casos, cuando detrás del proyecto hay una entidad, una asociación, una marca, una empresa… entramos en otro barrizal. ¿Si hay un ente final que se beneficia de esta pieza audiovisual, por qué no me voy a beneficiar yo?

Pase lo que pase, si alguien se lucra con tu trabajo, lucrate tú también. Si no hay dinero, prueba con el trueque… a veces puede ser incluso más beneficioso.

Saca partido a tu pasión y vive de ello

En conclusión, tras dejar por escrito mis pensamientos, solo puedo terminar con un… ¿consejo? Aunque mejor llamémoslo reflexión: 

Siempre que se trabaje gratis hay que priorizar el propio beneficio y el de los profesionales que te rodean. Si haces esto, trabajarás a gusto. Si trabajas a gusto, también se beneficiará el proyecto y el resultado final de este.
Si detrás de ese trabajo sin remunerar se está lucrando algo o alguien… exige hacerlo tú también, sea de la manera que sea.

Evidentemente, cada persona, cada situación y cada caso es un mundo distinto… por lo que siempre se ha de contextualizar. Así que puede que te sientas identificado o identificada con lo que decimos, o puede que nos mires con el morro torcido. Sea lo que sea, opina y cuéntanoslo. 

¡Salud y color!

Comentarios (2)

Si alguien se lucra a costa de tu trabajo sin cobrar (o cobrando menos de lo que deberías) te está explotando directamente. Comparto bastante vuestro planteamiento, incluyendo elatiz de los proyectos «por amor al arte» que no tienen una finalidad lucrativa.

Otro aspecto que creo que es interesante destacar de los proyectos no remunerados es, a menudo, su falta de profesionalidad. Por una parte se entiende, porque hay menos recursos. Por otra parte, como tu trabajo no cuesta dinero, hacer hora extra tampoco, por lo que los proyectos se alargan con mucha facilidad. Personalmente intento definir mucho este aspecto antes de involucrarme en un proyecto de este tipo.

Totalmente de acuerdo, Martí. Y genial ese apunte sobre la poca profesionalidad que hay en los proyectos poco o mal remunerados… es bastante contradictorio, ya que si hay pocos recursos en el proyecto, qué mínimo que compensarlo con profesionalidad y un buen trato. En gran parte depende de nosotros, los profesionales, cambiar la situación.

¡Gracias por tu comentario!

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